Fundamentos para la Familia 59

FUNDAMENTOS PARA LA FAMILIA CRISTIANA 59 – Samuel Clark

El Pudor (La Modestia)

Queridos Amigos del Camino:

El otro día oí una conferencia muy interesante sobre el tema de la modestia. ¿Qué piensas cuando oyes las palabras modestia o inmodestia? En vocabulo popular es entendido casi siempre como humildad en cuanto a uno mismo y sus habilidades. Hay un segundo sentido usado en cierto contexto que tiene mucho que ver con la vida cristiana y en particular con el tema de la sexualidad. El diccionario LaRousse da estos sinónimos relacionados con este sentido: pudor, circunspección y recato (llamado “la virtud principal de la mujer”). Describe la manera en que las mujeres cubren sus cuerpos. Así que la inmodestia es la manera en que las mujeres descubren sus cuerpos.

No es un tema muy popular. Algunos pensarán que no tengo derecho de meterme en este asunto. Otros me han dicho que las normas bíblicas son anticuadas y legalistas y que no son para nosotros hoy. Pero déjenme explicar. Este asunto es un problema que afecta a ambos sexos en una forma tan fuerte que siento la necesidad de expresarme, estén de acuerdo conmigo o no. No soy el único que está preocupado por la falta de modestia que ha llegado a ser un exhibionismo peligroso. Tomen el tiempo de pensar conmigo sobre este tema. Y luego pidan a Dios que El los aclare lo que El quiere que crean y hagan.

En Gén. 3 encontramos a Dios mismo cubriendo al primer hombre y a la primera mujer con pieles de animales porque ellos se sentían avergonzados por su desnudez (Gén. 3:21). Antes de pecar ellos estaban desnudos pero no sentían ninguna vergüenza (Gén. 2:25). Aplicando la lógica a este pasaje, deberíamos reconocer que cualquier pecador debería sentirse avergonzado si se descubre su cuerpo sin la modestia debida. Mi opinión es que es una rebelión contra la voluntad de Dios cuando descubrimos lo que El cubrió. No sabemos cuánto del cuerpo de Adán y Eva que Dios cubrió. Allí está el detalle. Algunos dicen que es desde la cabeza hasta los pies. Otros desde el cuello hasta los tobillos. Los más primitivos cubren solamente las partes más íntimas. ¿Quién tiene razón?

Génesis 3.20 no nos dice nada sobre cuáles partes del cuerpo eran los que causaban la vergüenza. Un versículo menciona este asunto. Cuando Rebeca vio que su futuro esposo Isaac se acercaba, cubrió su cara con un velo (Gén. 24:65,66). Ahora, ¿Por qué no había cubierto su cara cuando hablaba con el siervo de Abraham en el largo viaje desde su tierra natal a la tierra de Canaán? Hasta la fecha los musulmanes de las sectas más estrictas no deben ver la cara de quien no es su esposa, ni una esposa puede tocar a un hombre que no sea su esposo. Ellos siguen fielmente estas costumbres de sus antepasados y juzgan a las que no las practican como inmodestas (o peor).

Muchos pasajes en el Antiguo Testamento demuestran las diferentes costumbres en cuanto a la modestia entre los países del medio-oriente antiguo pero no encontramos ni leyes ni ejemplos que nos muestran exactamente lo que Dios quiere. Creo que los cristianos podemos estar convencidos que ya en el tiempo del Nuevo Testamento muchas de estas costumbres se habían modificado y no era tan rígida la moda femenina. En el mundo influenciado por la cultura greco-romano, los cristianos tenían que cuidarse de algunas costumbres de mujeres paganas en cuanto a su ropa, sus adornos, su cabello, etc. porque se prestaban para dos males: la ostentación de su posición social, y la inmodestia que incrementaba el problema de la lujuria entre los hombres (1 Pedro 3:3,4;  1 Tim. 2:9,10).

Aquí, amigos, creo que encontramos el meollo de este asunto. La inmodestia en sí es una forma de exhibirse para ser vistas y admiradas por los hombres. Hoy en día tenemos problemas por la preocupación de las mujeres con su apariencia, su peso, su ropa, etc. A veces la cantidad de dinero gastado en estas preocupaciones es mucho más de lo que se gasta en la belleza interna que es la más importante. Pero si nos fijamos en un hecho tan obvio, podemos entender como la belleza y la exposición del cuerpo es uno de los elementos más importantes en la propaganda comericial para la venta de todo en los anuncios de los medios de comunicación. Se utiliza para ganar la atención de los hombres en cualquier tipo de comunicación donde se ven los que hablan – TV, revistas, anuncios, etc. Los salarios más altos son para las mujeres que puedan captar la atención de los que ven los programas o leen los anuncios. Es triste ver cómo el cuerpo externo se vende hoy día.

¿Qué debemos hacer para lograr un balance sano entre los que amamos a Dios y queremos agradarle? Este no es un problema que va a solucionarse solito ni desaparecer. Cada día es peor. Necesitamos buscar soluciones que vienen del Espíritu de Dios, el Autor de toda virtud cristiana. Una vez más necesitamos volver a los principios de muchos pasajes del Nuevo Testamento que muestran que el problema de la carne humana sólo puede ser vencido por la cruz de Cristo. La carne produce todas las cosas negativas de la naturaleza humana mientras que el Espíritu de Dios Quien mora en nosotros, produce el fruto positivo que es la misma justicia de Dios que manifestó Jesucristo en Su vida terrenal.

Amigas, vístanse para agradar a Dios siempre. Lo de afuera no es importante para Dios en cuanto a Su opinión de Uds. Pero sí le importa que sea piedra de tropiezo para los hombres que las rodean. Si su moda va con la cultura pero causa problemas en las mentes de los hombres, es un pecado ante Dios. El hombre es estimulado por lo que ve. Lo que le llama la atención es la exhibición del cuerpo femenino. Vestidos que exhiben o llaman la atención a su cuerpo son una causa del pecado en los hombres. Jesús dijo que si el hombre mira con deseo de tener una relación sexual con una mujer que no sea su esposa, ya cometió el adulterio con ella. Si dicen “Es su problema”, no entienden que los hombres no tendrían ese problema si las mujeres fueran modestas en su manera de vestirse. Es un problema grave para los hombres y necesitamos la ayuda de las mujeres cristianas para poder estar en un compañerismo edificante en las reuniones de la familia de Dios.

Amigas, es posible usar la ropa bien bonita de moda pero con una modestia cristiana y cuidando de la exhibición del cuerpo. Una regla les puede ayudar: “Demasiada piel a la vista va a estar en la vista de los hombres.” Las modas “chic” vienen de un mundo que sólo está interesado en vender más y más y lo que llame la atención. Por esto pedimos más modestia para agradar a Dios, no a los hombres.

Antes en muchas iglesias las mujeres se sentaban en un lado y los hombres en el otro lado de un templo. En las reuniones religiosas de los musulmanes y judíos, las mujeres ni pueden estar en la parte principal del lugar de reuniones. Entre esa extrema medida y la costumbre moderna de la mezcla de los sexos en las reuniones debe de guiarnos el principio de no hacer nada que haga a mi hermano caer en pecado. En vez de verlo sólo de un lado, debemos ver que es un problema para ambos sexos. Poner leyes de modestia no es la respuesta sino una auto-disciplina en el corazón.

Sí, el hombre también tiene este problema y necesita tener el mismo deseo de agradar a Dios y no vestirse ni portarse para llamar la atención a su sexo, físico o cualquier parte de su hombre exterior. Ahora abundan los modistas varoniles y hasta los que se desnudan para estimular sexualmente a las mujeres (¡aún a otros hombres!).

La modestia es una virtud que hace mucha falta hoy. Oremos a Dios por un avivamiento de la modestia y el pudor entre nosotros, y un rechazo de la inmodestia que está de moda en el mundo gobernado por Satanás. Confesemos nuestra falta y cambiemos nuestra manera de actuar para promover el Reino de Dios.

¡Así sea, Señor!

Abrazos,
Samuel