Concordancia_20

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concordancia del carácter de Dios – Samuel Edelstein

gracia

Channun (13/13) (#3587) “graciable” (Comparar con “rachum” P.137)

(Éxodo 22:27) 27 Porque eso es su única cubierta; eso es su vestido para cubrir su cuerpo. ¿Con qué más ha de dormir? Cuando él clame a mí, yo le oiré; porque soy misericordioso .
(Éxodo 34:6) 6 Yahveh pasó frente a Moisés y proclamó: –¡Yahveh, Yahveh, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad,
(2 de Crónicas 30:9) 9 Porque si os volvéis a Yahveh, vuestros hermanos y vuestros hijos hallarán misericordia delante de quienes los llevaron cautivos, y volverán a esta tierra. Porque Yahveh vuestro Dios es clemente y misericordioso, y si vosotros os volvéis a él, no esconderá de vosotros su rostro.
(Nehemías 9:17) 17 No quisieron escuchar, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho entre ellos. Más bien, endurecieron su cerviz y designaron un jefe para regresar a su esclavitud {Ver Núm. 14:1 4} en Egipto. Pero tú que eres un Dios perdonador, clemente y compasivo, tardo para la ira y grande en misericordia, no los abandonaste.
(Nehemías 9:31) 31 Pero por tu gran misericordia no los consumiste ni los abandonaste, porque tú eres un Dios clemente y misericordioso.
(Salmos 86:15) 15 Pero tú, oh Señor, Dios compasivo y clemente , lento para la ira y grande en misericordia y verdad,
(Salmos 103:8) 8 Compasivo y clemente es Yahveh, lento para la ira y grande en misericordia.
(Salmos 111:4) 4 Hizo memorables sus maravillas; clemente y misericordioso es Yahveh.
(Salmos 112:4) 4 En las tinieblas resplandece la luz para los rectos; él es clemente, misericordioso y justo.
(Salmos 116:5) 5 Clemente y justo es Yahveh; sí, misericordioso es nuestro Dios.
(Salmos 145:8) 8 Clemente y compasivo es Yahveh, lento para la ira y grande en misericordia.
(Joel 2:13) 13 Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos.” Volved a Yahveh, vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, lento para la ira, grande en misericordia, y desiste del castigo.
(Jonás 4:2) 2 Y oró a Yahveh diciendo: –Oh Yahveh, ¿no es esto lo que decía yo estando aún en mi tierra? ¡Por eso me adelanté a huir a Tarsis! Porque sabía que tú eres un Dios clemente y compasivo, lento para la ira, grande en misericordia y que desistes de hacer el mal.

Ratsah (24/57) (#7521) “agradar”
(Deut.33:11) 11 ­Bendice, oh Yahveh, lo que ellos hagan! ­Recibe con agrado la obra de sus manos! Hiere las espaldas de sus enemigos y de los que le aborrecen, de modo que no se levanten.”
(2 Samuel 24:23) 23 Todo, oh rey, se lo da Arauna al rey. –Dijo además Arauna al rey–: ­Que Yahveh tu Dios te acepte!
(1 de Crónicas 28:4) 4 No obstante, Yahveh Dios de Israel me eligió de entre toda la familia de mi padre para que fuese rey de Israel para siempre, porque escogió a Judá como caudillo. De la tribu de Judá escogió a la casa de mi padre, y entre los hijos de mi padre se complació en mí para constituirme rey sobre todo Israel.
(1 de Crónicas 29:17) 17 Yo sé, oh Dios mío, que tú pruebas el corazón y que te agrada la rectitud. Por eso, con rectitud de corazón te he ofrecido voluntariamente todo esto. Y ahora he visto con alegría que tu pueblo que se encuentra aquí ha dado para ti espontáneamente.
(Job 33:26) 26 Oraría a Dios, y le sería favorable. Vería su rostro con gritos de júbilo, y Dios restituiría al hombre su justicia.
(Salmos 40:13) 13 ­Ten a bien, oh Yahveh, librarme! ­Oh Yahveh, apresúrate a socorrerme!
(Salmos 44:3) 3 No se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, tu brazo, y la luz de tu rostro; porque tú los favorecías.
(Salmos 85:1) 1 Oh Yahveh, has sido propicio a tu tierra, has restaurado a Jacob de la cautividad.
(Salmos 119:108) 108 Sean agradables a ti, oh Yahveh, las ofrendas de mi boca; y enséñame tus juicios.
(Salmos 147:11) 11 Yahveh se complace en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia.
(Salmos 149:4) 4 Porque Yahveh se agrada de su pueblo, a los humildes adornará con salvación.
(Proverbios 3:12) 12 porque Yahveh disciplina al que ama, como el padre al hijo a quien quiere.
(Proverbios 16:7) 7 Cuando los caminos del hombre le agradan a Yahveh, aun a sus enemigos reconciliará con él.
(Ecclesiates 9:7) 7 Anda, come tu pan con gozo y bebe tu vino con alegre corazón, porque tus obras ya son aceptables a Dios.
(Isaías 40:2) 2 “Hablad al corazón de Jerusalén y proclamadle que su condena ha terminado y su iniquidad ha sido perdonada, que de la mano de Yahveh ya ha recibido el doble por todos sus pecados.”
(Isaías 42:1) 1 He aquí mi siervo, yo lo sostrendé; mi escogido, en quien mi alma tiene complacencia; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.
(Ezequiel 20:40-41) 40 “Ciertamente en mi santo monte, en el alto monte de Israel, dice el Señor Yahveh, allí me servirá toda la casa de Israel, cuando toda ella esté en la tierra. Allí los aceptaré, y allí reclamaré vuestras ofrendas alzadas y las primicias de vuestros obsequios con todas vuestras cosas sagradas. 41 Como grato olor os aceptaré cuando yo os haya sacado de entre los pueblos y os haya reunido de los países en que estáis dispersados. Entonces en medio de vosotros seré tratado como santo, ante la vista de las naciones.
(Ezequiel 43:27) 27 Acabados estos días, a partir del octavo día, los sacerdotes podrán ofrecer sobre el altar vuestros holocaustos y vuestros sacrificios de paz; y me seréis aceptos”, dice el Señor Yahveh.
[comparar con no “agradar” en Sal.51:16, 147:10, Jer.14:10,12, Os.8:13, Am.5:22, Miq.6:7, Mal.1:10,13]

Chen (21/69) (#2580) (de # 2603; ver “chanan” )
(Génesis 6:8) 8 Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehovh.
(Génesis 18:3) 3 Y dijo: –Señor, si he hallado gracia ante tus ojos, por favor, no pases de largo a tu siervo.
(Génesis 39:21) 21 Pero Yahveh estaba con José; le extendió su misericordia y le dio gracia ante los ojos del encargado de la cárcel.
(Éxodo 3:21) 21 También daré a este pueblo gracia ante los ojos de los egipcios, de modo que cuando salgáis no os vayáis con las manos vacías.
(Éxodo 11:3) 3 Yahveh dio gracia al pueblo ante los ojos de los egipcios. El mismo Moisés era considerado como un gran hombre en la tierra de Egipto, tanto a los ojos de los servidores del faraón, como a los ojos del pueblo.
(Éxodo 12:36) 36 Yahveh dio gracia al pueblo ante los ojos de los egipcios. El mismo Moisés era considerado como un gran hombre en la tierra de Egipto, tanto a los ojos de los servidores del faraón, como a los ojos del pueblo.
(Éxodo 33:12-17) 12 Moisés dijo a Yahveh: –Mira, tú me dices a mí: “Saca a este pueblo.” Pero tú no me has dado a conocer a quién has de enviar conmigo. Sin embargo, dices: “Yo te he conocido por tu nombre y también has hallado gracia ante mis ojos.” 13 Ahora, si he hallado gracia ante tus ojos, por favor muéstrame tu camino, para que te conozca y halle gracia ante tus ojos; considera también que esta gente es tu pueblo. 14 Yahveh le dijo: –Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. 15 Y él respondió: –Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. 16 ¿En qué, pues, se conocerá que he hallado gracia ante tus ojos, yo y tu pueblo? ¿No será en que tú vas con nosotros y en que yo y tu pueblo llegamos a ser diferentes de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra? 17 Yahveh dijo a Moisés: –También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia ante mis ojos y te he conocido por tu nombre.
(Éxodo 34:9) 9 diciendo: –Oh Señor, si he hallado gracia ante tus ojos, vaya por favor el Señor en medio de nosotros, aunque éste sea un pueblo de dura cerviz. Perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y acéptanos como tu heredad.
(Números 32:5) 5 Por eso –dijeron–, si hemos hallado gracia ante tus ojos, sea dada esta tierra a tus siervos como posesión; no nos hagas cruzar el Jordán.
(Jueces 6:17) 17 Y él le respondió: –Si he hallado gracia ante tus ojos, dame, por favor, una señal de que eres tú el que hablas conmigo.
(2 de Samuel 15:25) 25 El rey dijo a Sadoc: –Haz volver el arca de Dios a la ciudad; pues si hallo gracia ante los ojos de Yahveh, él me hará volver y me permitirá ver el arca y su morada.
(Salmos 45:2) 2 Tú eres el más hermoso de los hijos del hombre; la gracia se ha derramado en tus labios. Por eso Dios te ha bendecido para siempre.
(Salmos 84:11) 11 Porque sol y escudo es Yahveh Dios; gracia y gloria dará Yahveh. No privará del bien a los que andan en integridad.
(Proverbios 3:34) 34 Ciertamente él se burlará de los que se burlan, pero a los humildes concederá gracia.
(Jeremías 31:2) 2 Así ha dicho Yahveh: Cuando Israel iba en pos de su reposo, el pueblo que había sobrevivido de la espada halló gracia en el desierto.”
(Zacarías 4:7) 7 ¿Quién eres tú, oh gran montaña? ­Delante de Zorobabel serás aplanada! El sacará la piedra principal con aclamaciones de ‘­ Gracia, gracia!'”
(Zacarías 12:10) 10 Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de súplica. Mirarán al que traspasaron y harán duelo por él con duelo como por hijo único, afligiéndose por él como quien se aflige por un primogénito.

Chanan (35/81) (#2603, 2604) (de “gracia, #2580)
(Génesis 33:5) 5 Alzó sus ojos, vio a las mujeres y a los niños y preguntó: – ¿Quiénes son éstos para ti? Y él respondió: –Son los hijos que Dios, en su gracia, ha dado a tu siervo.
(Génesis 33:11) 11 Acepta, pues, mi presente que te ha sido traído, pues Dios me ha favorecido, porque tengo de todo. El insistió, y Esaú lo aceptó.
(Génesis 43:29) 29 Y alzando sus ojos, él vio a su hermano Benjamín, hijo de su madre. Y les preguntó: –¿Es éste vuestro hermano menor de quien me habíais hablado? –Y añadió–Dios tenga misericordia de ti, hijo mío.
(Éxodo 33:19) 19 Y le respondió: –Yo haré pasar toda mi bondad delante de ti y proclamaré delante de ti el nombre de Yahveh. Tendré misericordia del que tendré misericordia y me compadeceré del que me compadeceré.
(Números 6:25) 25 Yahveh haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misercordia.
(2 de Samuel 12:22) 22 El respondió: –Mientras el niño vivía, yo ayunaba y lloraba pensando: “Quién sabe si Yahveh tendrá compasión de mí, y el niño vivirá.”
(2 de los Reyes 13:23) 23 Pero Yahveh fue generoso con ellos y les mostró misericordia. Se volvió hacia ellos a causa de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob, y no quiso destruirlos ni echarlos de su presencia hasta ahora.
(Salmos 4:1) 1 ¡Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia! Tú que en la angustia ensanchaste mi camino, ten misericordia de mí y oye mi oración.
(Salmos 6:2) 2 Ten misericordia de mí, oh Yahveh, porque desfallezco. Sáname, oh Yahveh, porque mis huesos están abatidos.
(Salmos 9:13) 13 Ten compasión de mí, oh Yahveh. Mira la aflicción que me han causado los que me aborrecen; tú, que me levantas de las puertas de la muerte,
(Salmos 25:16) 16 Mírame y ten misericordia de mí, porque estoy solitario y afligido.
(Salmos 26:11) 11 Pero yo andaré en mi integridad; redímeme y ten misericordia de mí.
(Salmos 27:7) 7 Escucha, oh Yahveh, mi voz con que clamo a ti. Ten misericordia de mí y respóndeme.
(Salmos 30:10) 10 Escucha, oh Yahveh, y ten misericordia de mí; Yahveh, sé tú mi ayudador.”
(Salmos 31:9) 9 Ten misericordia de mí, oh Yahveh, porque estoy en angustia. Mis ojos, mi alma y mis entrañas se han debilitado por el pesar.
(Salmos 41:4) 4 Yo dije: “Oh Yahveh, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado.”
(Salmos 41:10) 10 Pero tú, oh Yahveh, ten misericordia de mí; haz que me levante, y les daré su merecido.
(Salmos 51:1) 1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia. Por tu abundante compasión, borra mis rebeliones.
(Salmos 56:1) 1 Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me pisotea el hombre; me oprime combatiéndome todo el día.
(Salmos 57:1) 1 Ten misericordia de mí, oh Dios; ten misericordia de mí, porque en ti ha confiado mi alma. En la sombra de tus alas me ampararé, hasta que pasen las calamidades.
(Salmos 59:5) 5 Tú, oh Yahveh Dios de los Ejércitos, Dios de Israel, despierta para castigar a todas las naciones. No tengas misericordia de ningún inicuo traidor. (Selah)
(Salmos 67:1) 1 Dios tenga misericordia de nosotros y nos bendiga. Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; (Selah)
(Salmos 77:9) 9 ¿Se ha olvidado de ser clemente? ¿En su ira ha cerrado su compasión? (Selah)
(Salmos 86:3) 3 Ten misericordia de mí, oh Yahveh, porque a ti clamo todo el día.
(Salmos 86:16) 16 mírame y ten misericordia de mí. Da tú fuerzas a tu siervo; guarda al hijo de tu sierva.
(Salmos 102:13) 13 Levántate, ten misericordia de Sion, porque ha llegado el tiempo de tener compasión de ella.
(Salmos 119:58) 58 He implorado tu favor de todo corazón; ten misericordia de mí según tu palabra.
(Salmos 119:132) 132 Vuélvete a mí y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre.
(Salmos 123:2) 2 He aquí, como los ojos de los siervos miran la mano de sus amos, y como los ojos de la sierva miran la mano de su ama, así nuestros ojos miran a Yahveh, nuestro Dios, hasta que tenga compasión de nosotros.
(Salmos 123:3) 3 Ten compasión de nosotros, oh Yahveh; ten compasión de nosotros, porque estamos hastiados del desprecio.
(Isaías 27:11) 11 Cuando sus ramas se secan, son quebradas; luego las mujeres vienen y las hacen arder. Porque éste es un pueblo sin entendimiento. Por tanto, su Hacedor no tendrá de él misericordia ; el que lo formó no se compadecerá.
(Isaías 30:18-19) 18 Por tanto, Yahveh espera para tener piedad de vosotros; por eso, se levanta para tener misericordia de vosotros. Porque Yahveh es un Dios de justicia, ¡bienaventurados son todos los que esperan en él! 19 Ciertamente, oh pueblo de Sion que habitas en Jerusalén, nunca más volverás a llorar. De veras se apiadará de ti al oír la voz de tu clamor; al oírla, te responderá.
(Isaías 33:2) 2 ¡Oh Yahveh, ten misericordia de nosotros, porque en ti hemos confiado! Sé tú nuestro brazo cada mañana; sé también nuestra salvación en el tiempo de angustia.
(Amós 5:15) 15 Aborreced el mal y amad el bien. Estableced el juicio en el tribunal; quizás Yahveh Dios de Israel tenga piedad del remanente de José.
(Malaquías 1:9) 9 “Ahora pues, implorad el favor de Dios para que tenga compasión de vosotros, ha dicho Yahveh de los Ejércitos. Esto ha procedido de vuestra mano. ¿Le habréis de ser aceptos?

Charis (156/156) (#5485)
(S. Lucas 1:30) 30 Entonces el ángel le dijo: –¡No temas, María! Porque has hallado gracia ante Dios.
(S. Lucas 2:40) 40 El niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él.
(S. Lucas 2:52) 52 Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.
(S. Lucas 4:22) 22 Todos daban testimonio de él y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: –¿No es éste el hijo de José?
(S. Lucas 6:32-34) 32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores aman a los que los aman. 33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo. 34 Y si dais prestado a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores dan prestado a los pecadores para recibir otro tanto.
(S. Lucas 17:9) 9 ¿Es gracia del siervo porque hizo lo que le había sido mandado?
(S. Juan 1:14-17) 14 Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos su gloria, como la gloria del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. 15 Juan dio testimonio de él y proclamó
diciendo: “Este es aquel de quien dije: El que viene después de mí ha llegado a ser antes de mí, porque era primero que yo.” 16 Porque de su plenitud todos nosotros recibimos, y gracia sobre gracia . 17 La ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.
(Hechos de los Apóstoles 2:47) 47 alabando a Dios y teniendo el favor delante de todo el pueblo. Y el Señor añadía diariamente a su número
(Hechos de los Apóstoles 4:33) 33 Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos.
(Hechos de los Apóstoles 7:10) 10 le libró de todas sus tribulaciones y le dio gracia y sabiduría en la presencia del Faraón, rey de Egipto, quien le puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.
(Hechos de los Apóstoles 7:46) 46 Este halló gracia delante de Dios y pidió proveer un tabernáculo para el Dios de Jacob.
(Hechos de los Apóstoles 11:23) 23 Cuando él llegó y vio la gracia de Dios, se regocijó y exhortó a todos a que con corazón firme permaneciesen en el Señor;
(Hechos de los Apóstoles 13:43) 43 Entonces una vez despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes les hablaban y les persuadían a perseverar fieles en la gracia de Dios.
(Hechos de los Apóstoles 14:3) 3 Con todo eso, ellos continuaron mucho tiempo hablando con valentía, confiados en el Señor, quien daba testimonio a la palabra de su gracia concediendo que se hiciesen señales y prodigios por medio de las manos de ellos.
(Hechos de los Apóstoles 14:26) 26 De allí navegaron a Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían acabado.
(Hechos de los Apóstoles 15:11) 11 Más bien, nosotros creemos que somos salvos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos.
(Hechos de los Apóstoles 15:40) 40 y Pablo escogió a Silas y salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor.
(Hechos de los Apóstoles 18:27) 27 Como él quería viajar a Acaya, los hermanos le animaron y escribieron a los discípulos que le recibiesen. Cuando llegó allá, fue de gran provecho a los que mediante la gracia habían creído;
(Hechos de los Apóstoles 20:24) 24 Sin embargo, no estimo que mi vida sea de ningún valor ni preciosa para mí mismo, con tal que acabe mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
(Hechos de los Apóstoles 20:32) 32 “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, a aquel que tiene poder para edificar y para dar herencia entre todos los santificados.
(A los Romanos 1:5) 5 Por él recibimos la gracia y el apostolado para la obediencia de la fe a favor de su nombre en todas las naciones,
(A los Romanos 1:7) 7 A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados santos: Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(A los Romanos 3:24) 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia , mediante la redención que es en Cristo Jesús.
(A los Romanos 4:4) 4 Al que obra, no se le considera el salario como gracia, sino como obligación.
(A los Romanos 4:16) 16 Por esto, proviene de la fe, a fin de que sea según la gracia, para que la promesa sea firme para toda su descendencia. No para el que es solamente de la ley, sino también para el que es de la fe de Abraham, quien es padre de todos nosotros
(A los Romanos 5:2) 2 por medio de quien también hemos obtenido acceso por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
(A los Romanos 5:15) 15 Pero el don no es como la ofensa. Porque si por la ofensa de aquel uno murieron muchos, cuánto más abundaron para muchos la gracia de Dios y la dádiva por la gracia de un solo hombre, Jesucristo.
(A los Romanos 5:17) 17 Porque si por la ofensa de uno reinó la muerte por aquel uno, cuánto más reinarán en vida los que reciben la abundancia de su gracia y la dádiva de la justicia mediante aquel uno, Jesucristo.
(A los Romanos 5:20-21) 20 La ley entró para agrandar la ofensa, pero en cuanto se agrandó el pecado, sobreabundó la gracia ; 21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna, por medio de Jesucristo nuestro Señor.
(A los Romanos 6:1) 1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Permaneceremos en el pecado para que abunde la gracia?
(A los Romanos 6:14-15) 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros, ya que no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia . 15 ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera!
(A los Romanos 6:17) 17 Pero es la gracia de Dios porque, aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de enseñanza a la cual os habéis entregado;
(A los Romanos 11:5-6) 5 Así también, en este tiempo presente se ha levantado un remanente según la elección de gracia. 6 Y si es por la gracia, no procede de las obras; de otra manera, la gracia ya no sería gracia. Y si es por las obras, ya no es por gracia; de otra manera la obra no es obra.
(A los Romanos 12:3) 3 Digo, pues, a cada uno de vosotros, por la gracia que me ha sido dada, que nadie tenga más alto concepto de sí que el que deba tener; más bien, que piense con sensatez, conforme a la medida de la fe que Dios repartió a cada uno.
(A los Romanos 12:6) 6 De manera que tenemos dones que varían según la gracia que nos ha sido concedida: Si es de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;
(A los Romanos 15:15) 15 Pero con bastante atrevimiento os he escrito para haceros recordar ciertos asuntos. Esto hago a causa de la gracia que me ha sido dada por Dios
(A los Romanos 16:20) 20 Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesús sea con vosotros.
(A los Romanos 16:24) 24 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.
(1 a los Corintios 1:3-4) 3 Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 4 Gracias doy a mi Dios siempre en cuanto a vosotros por la gracia de Dios que os fue concedida en Cristo Jesús;
(1 a los Corintios 3:10) 10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, como perito arquitecto he puesto el fundamento, y otro está edificando encima. Pero cada uno mire cómo edifica encima,
(1 a los Corintios 15:10) 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no ha sido en vano. Más bien, he trabajado con afán más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios que ha sido conmigo.
(1 a los Corintios 15:57) 57 Pero es la gracia de Dios, quien nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
(1 a los Corintios 16:3) 3 Cuando yo esté allí, enviaré a los que vosotros aprobéis por cartas, para llevar vuestro donativo a Jerusalén.
(1 a los Corintios 16:23) 23 La gracia del Señor Jesús sea con todos vosotros.
(1 a los Corintios 10:30) 30 Si yo participo de gracia, ¿por qué he de ser calumniado por causa de aquello por lo cual doy gracias?
(2 a los Corintios 1:2) 2 Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(2 a los Corintios 1:12) 12 Porque nuestro motivo de gloria es éste: el testimonio de nuestra conciencia de que nos hemos conducido en el mundo (y especialmente ante vosotros), con sencillez y la sinceridad que proviene de Dios, y no en sabiduría humana, sino en la gracia de Dios.
(2 a los Corintios 1:15) 15 Con esta confianza, quise ir antes a vosotros para que tuvieseis una segunda gracia,
(2 a los Corintios 2:14) 14 Pero es la gracia de Dios, que hace que siempre triunfemos en Cristo y que manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento por medio de nosotros.
(2 a los Corintios 4:15) 15 Porque todas estas cosas suceden por causa vuestra para que, mientras aumente la gracia por medio de muchos, abunde la acción de gracias para la gloria de Dios.
(2 a los Corintios 6:1) 1 Y así nosotros, como colaboradores, os exhortamos también que no recibáis en vano la gracia de Dios;
(2 a los Corintios 8:1) 1 Ahora, hermanos, os hacemos conocer la gracia de Dios que ha sido concedida a las iglesias de Macedonia;
(2 a los Corintios 8:4) 4 pidiéndonos con muchos ruegos que les concediéramos la gracia de participar en la ayuda para los santos.
(2 a los Corintios 8:6-7) 6 De manera que exhortamos a Tito para que así como ya había comenzado, también llevase a cabo esta gracia entre vosotros. 7 Por tanto, así como ya abundáis en todo –en fe, en palabra, en conocimiento, en toda diligencia y en vuestro amor para con nosotros–, abundad también en esta gracia.
(2 a los Corintios 8:9) 9 Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, por amor de vosotros se hizo pobre, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
(2 a los Corintios 8:16) 16 Es la gracia de Dios que puso en el corazón de Tito la misma solicitud por vosotros.
(2 a los Corintios 8:19) 19 Y no sólo esto, sino que también ha sido designado por las iglesias como compañero de viaje, para llevar esta gracia que es administrada por nosotros para gloria del Señor mismo, y para demostrar nuestra solicitud,
(2 a los Corintios 9:8) 8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo necesario, abundéis para toda buena obra;
(2 a los Corintios 9:14-15) 14 Además, por su oración a vuestro favor, demuestran que os quieren a causa de la sobreabundante gracia de Dios en vosotros. 15 ¡Es la gracia de Dios– su don inefable!
(2 a los Corintios 12:9) 9 y me ha dicho: “Bástate mi gracia , porque mi poder se perfecciona en tu debilidad.” Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que habite en mí el poder de Cristo.
(2 a los Corintios 13:14) 14 La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.
(A los Gálatas 1:3) 3 Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo,
(A los Gálatas 1:6) 6 Estoy asombrado de que tan pronto os estéis apartando del que os llamó por la gracia de Cristo, para ir tras un evangelio diferente.
(A los Gálatas 1:15) 15 Pero cuando Dios – quien me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia– tuvo a bien
(A los Gálatas 2:9) 9 y cuando percibieron la gracia que me había sido dada, Jacobo, Pedro y Juan, quienes tenían reputación de ser columnas, nos dieron a Bernabé y a mí la mano derecha en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles y ellos a los de la circuncisión.
(A los Gálatas 2:21) 21 No desecho la gracia de Dios; porque si la justicia fuese por medio de la ley, entonces por demás murió Cristo.
(A los Gálatas 5:4) 4 Vosotros que pretendéis ser justificados en la ley, ¡habéis quedado desligados de Cristo y habéis dejado de vivir por la gracia
(A los Gálatas 6:18) 18 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu, hermanos. Amén.
(A los Efesios 1:2) 2 Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(A los Efesios 1:6-7) 6 para la alabanza de la gloria de su gracia , que nos dio gratuitamente en el Amado. 7 En él tenemos redención por medio de su sangre, el perdón de nuestras transgresiones, según las riquezas de su gracia
(A los Efesios 2:5) 5 aun estando nosotros muertos en delitos, nos dio vida juntamente con Cristo. ¡Por gracia sois salvos!
(A los Efesios 2:7-8) 7 para mostrar en las edades venideras las superabundantes riquezas de su gracia, por su bondad hacia nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
(A los Efesios 3:2) 2 Sin duda habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me ha sido conferida en vuestro beneficio.
(A los Efesios 3:7-8) 7 De éste llegué a ser ministro, conforme a la dádiva de la gracia de Dios que me ha sido conferida, según la acción de su poder. 8 A mí, que soy menos que el menor de todos los santos, me ha sido conferida esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo
(A los Efesios 4:7) 7 Sin embargo, a cada uno de nosotros le ha sido conferida la gracia conforme a la medida de la dádiva de Cristo.
(A los Efesios 4:29) 29 Ninguna palabra obscena salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen.
(A los Efesios 6:24) 24 La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor incorruptible.
(A los Filipenses 1:2) 2 Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(A los Filipenses 1:7) 7 Me es justo sentir esto de todos vosotros, porque os tengo en mi corazón. Tanto en mis prisiones como en la defensa y confirmación del evangelio, sois todos vosotros participantes conmigo de la gracia.
(A los Filipenses 4:23) 23 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu.
(A los Colosenses 1:2) 2 Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre.
(A los Colosenses 1:6) 6 que ha llegado a vosotros. Y así como está llevando fruto y creciendo en todo el mundo, lo mismo sucede también entre vosotros desde el día en que oísteis y comprendisteis de veras la gracia de Dios;
(A los Colosenses 3:16) 16 La palabra de Cristo habite abundantemente en vosotros, enseñándoos y amonestándoos los unos a los otros en toda sabiduría con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando con gracia a Dios en vuestros corazones.
(A los Colosenses 4:6) 6 Vuestra palabra sea siempre agradable, sazonada con sal, para que sepáis cómo os conviene responder a cada uno.
(1 a los Tesalonicenses 1:1) 1 Pablo, Silas y Timoteo; a la iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia a vosotros y paz.
(1 a los Tesalonicenses 5:28) 28 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.
(2 a los Tesalonicenses 1:2) 2 Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(2 a los Tesalonicenses 1:12) 12 de manera que el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
(2 a los Tesalonicenses 2:16) 16 Y el mismo Señor nuestro Jesucristo, y nuestro Padre Dios quien nos amó y por gracia nos dio eterno consuelo y buena esperanza,
(2 a los Tesalonicenses 3:18) 18 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros.
(1 a Timoteo 1:2) 2 a Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz, de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.
(1 a Timoteo 1:12) 12 Tengo gracia del que me fortaleció, Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel al ponerme en el ministerio,
(1 a Timoteo 1:14) 14 Pero la gracia de nuestro Señor fue más que abundante con la fe y el amor que hay en Cristo Jesús.
(1 a Timoteo 6:21) 21 La gracia sea con vosotros.
(2 a Timoteo 1:2-3) 2 a Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia y paz, de parte de Dios el Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor. 3 Tengo la gracia de Dios, a quien rindo culto con limpia conciencia como lo hicieron mis antepasados, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones de noche y de día.
(2 a Timoteo 1:9) 9 Fue él quien nos salvó y nos llamó con santo llamamiento, no conforme a nuestras obras, sino conforme a su propio propósito y gracia, la cual nos fue dada en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo;
(2 a Timoteo 2:1) 1 Tú pues, hijo mío, fortalécete en la gracia que es en Cristo Jesús.
(2 a Timoteo 4:22) 22 El Señor Jesucristo sea con tu espíritu. La gracia sea con vosotros.
(A Tito 1:4) 4 a Tito, verdadero hijo según la fe que nos es común: Gracia y paz, de Dios Padre y de Cristo Jesús nuestro Salvador.
(A Tito 2:11) 11 Porque la gracia salvadora de Dios se ha manifestado a todos los hombres,
(A Tito 3:7) 7 Y esto, para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.
(A Tito 3:15) 15 Te saludan todos los que están conmigo. Saluda a los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos vosotros.
(A Filemón 1:3) 3 Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(A Filemón 1:25) 25 La gracia del Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu.
(A los Hebreos 2:9) 9 Sin embargo, vemos a Jesús, quien por poco tiempo fue hecho menor que los ángeles, coronado de gloria y honra por el padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.
(A los Hebreos 4:16) 16 Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia para que alcancemos misericordia y hallemos gracia para el oportuno socorro.
(A los Hebreos 10:29) 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que ha pisoteado al Hijo de Dios, que ha considerado de poca importancia la sangre del pacto por la cual fue santificado y que ha ultrajado al Espíritu de gracia?
(A los Hebreos 12:15) 15 Mirad bien que ninguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que ninguna raíz de amargura brote y cause estorbo, y que por ella muchos sean contaminados;
(A los Hebreos 12:28) 28 Así que, habiendo recibido un reino que no puede ser sacudido, retengamos la gracia, y mediante ella sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia.
(A los Hebreos 13:9) 9 No seáis llevados de acá para allá por diversas y extrañas doctrinas; porque bueno es que el corazón haya sido afirmado en la gracia; no en comidas, que nunca aprovecharon a los que se dedican a ellas.
(A los Hebreos 13:25) 25 La gracia sea con todos vosotros.
(Santiago 4:6) 6 Pero él da mayor gracia. Por eso dice: Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.
(1 de S. Pedro 1:2) 2 elegidos conforme al previo conocimiento de Dios Padre por la santificación del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre: Gracia y paz os sean multiplicadas.
(1 de S. Pedro 1:10) 10 Acerca de esta salvación han inquirido e investigado diligentemente los profetas que profetizaron de la gracia que fue destinada para vosotros.
(1 de S. Pedro 1:13) 13 Por eso, con la mente preparada para actuar y siendo sobrios, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que os es traída en la revelación de Jesucristo.
(1 de S. Pedro 2:19-20) 19 Porque esto es gracia: si alguien soporta aflicción y padece injustamente por tener conciencia de Dios. 20 Porque, ¿qué notable hay si, cuando cometéis pecado y sois abofeteados, lo soportáis? Pero si lo soportáis cuando hacéis el bien y sois afligidos, esto sí es la gracia de de Dios.
(1 de S. Pedro 3:7) 7 Vosotros, maridos, de la misma manera vivid con ellas con comprensión, dando honor a la mujer como a vaso más frágil y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas.
(1 de S. Pedro 4:10) 10 Cada uno ponga al servicio de los demás el don que ha recibido, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
(1 de S. Pedro 5:5) 5 Asimismo vosotros, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y revestíos todos de humildad unos para con otros, porque: Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes.
(1 de S. Pedro 5:10) 10 Y cuando hayáis padecido por un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, quien os ha llamado a su eterna gloria en Cristo Jesús, él mismo os restaurará, os afirmará, os fortalecerá y os establecerá.
(1 de S. Pedro 5:12) 12 Os he escrito brevemente por medio de Silas, a quien considero un hermano fiel, para exhortar y testificar que ésta es la verdadera gracia de Dios. Estad firmes en ella.
(2 de S. Pedro 1:2) 2 Gracia a vosotros y paz os sea multiplicada en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús.
(2 de S. Pedro 3:18) 18 Más bien, creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.
(2 de S. Juan 1:3) 3 La gracia, la misericordia y la paz de parte de Dios Padre y de Jesucristo, el Hijo del Padre, estarán con nosotros en verdad y amor.
(S. Judas 1:4) 4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los cuales desde antiguo habían sido destinados para esta condenación. Ellos son hombres impíos, que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje y niegan al único Soberano y Señor nuestro, Jesucristo.
(Apocalipsis 1:4) 4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia a vosotros y paz de parte del que es y que era y que ha de venir, y de parte de los siete Espíritus que están delante de su trono,
(Apocalipsis 22:21) 21 La gracia de nuestro Señor Jesús sea con todos.

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